Del Ejército a la Cofradía: Historia de la música de cornetas y tambores

La música de cornetas y tambores que, en la actualidad, acompaña a un paso de Misterio en las procesiones de Semana Santa, tiene un origen desconocido para muchos. Y es que estas formaciones provienen del ejército, de ahí el uso de la corneta como instrumentación principal, así como el uso de uniformidad militar en la indumentaria de las bandas que interpretan dicha música. Desde la aparición de Alberto Escámez, al surgimiento de múltiples compositores actuales, el estilo musical propio de estas formaciones ha experimentado un cambio palpable donde, desde el uso estricto de las cornetas y tambores, se ha pasado a la inclusión de otros instrumentos como trompetas o trombones, entre otros.
Foto:María José Mora - La Levantá / Banda de CC y TT Virgen de la Salud de Huelva en desfile procesional



Las bandas de cornetas y tambores tienen su origen a finales del siglo XIX cuando surge la música cofrade. Primero formarán “parte de las Bandas de Música como sección de cornetas y tambores, y posteriormente desvinculándose de estas y adquiriendo identidad propia e interpretando sus marchas de forma independiente” como actualmente (Bernabeu Albert, p. 1).
Su origen tiene un marcado carácter castrense, no en vano la corneta desciende del instrumento militar romano llamado “cornu”, y los tambores eran utilizados por las tropas para trasmitir señales dentro del campo de batalla y los romanos ya lo utilizaban para marchar de forma acompasada en sus batallas, de aquí parte el concepto de desfile y por tanto las primeras bandas militares, que más tarde darán lugar a las de carácter civil y privado. El carácter serio y disciplinado que inculcaba en la banda por su origen militar se plasmo en los desfiles procesionales de este tipo de formaciones musicales (Bernabeu Albert, p. 1).

“Las cornetas se introducen en las bandas del Ejército oficialmente en 1811 aunque es probable que se utilizasen antes” (Vallés del Pozo, 2007, p. 227). Por lo que, las bandas de cornetas y tambores tienen su origen en el Ejército. Nos tenemos que remontar hasta las primeras décadas del siglo XX, más concretamente 1911, “cuando se funda la Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga”. “[S]e podría decir  que esta banda participaba en la Semana Santa malagueña”, pero hasta los años 20 no se producirá su “verdadero origen en la marcha procesional de cornetas y tambores” (Asencio Cazorla, 2012). Como cada vez que aparece algo nuevo, “las Bandas de Cornetas y Tambores tuvieron una acogida fría por parte de las Hermandades ya que estaban acostumbradas a otro tipo de interpretaciones, más lentas” (Bernabeu Albert, p. 1).

BANDA DEL REAL CUERPO DE BOMBEROS (MÁLAGA)


En los años 30, se fundó la Banda de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana de la Macarena en el seno de los famosos “Armaos”. “Ésta es la más fiel seguidora del estilo Policía Armada, manteniendo intacta su estructura musical” (Asencio Cazorla, 2012). Actualmente, es la única banda junto con la Banda de cornetas y tambores Esencia que mantienen solo cornetas y tambores.
En el 1951, se produce un cambio muy importante al introducir “las cornetas de llave sustituyendo a las secas” y al adaptar “las marchas a cinco voces” (Bernabeu Albert, p. 2). La fundación de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de las Tres Caídas en 1980 incluyó “las cornetas Do/Reb abrillantadas, esto es, afinada medio tono más alta, lo que le confieren una sonoridad muy personal”. En la Banda de las Cigarreras, a principios de los 90, se produce “la inclusión de trompetas para dotar de más sonoridad a los bajos en la interpretación de las marchas” (Asencio Cazorla, 2012). Son principalmente estas bandas las que han influido en todo el panorama musical de cornetas y tambores andaluz y español en las últimas décadas, un espejo en el que se miran la mayoría de formaciones musicales de esta índole, haciendo suyo su estilo o creando uno propio partiendo de estas formaciones que están a la vanguardia en cuanto a música cofrade de cornetas y tambores. De hecho, si una banda introduce algún cambio en cuanto a instrumentación o estilo, probablemente sea debido a que alguna de las grandes bandas de Sevilla como, por ejemplo, las que aquí se nombran, los ha introducido previamente.

BANDA DE LA CENTURIA MACARENA (SEVILLA)


A principios del siglo XXI, la Banda de las Tres Caídas aumenta los instrumentos, incorporando bombardinos y fliscornos. “En la actualidad, la ampliación instrumental ha llegado a límites antes insospechados como la inclusión de trombones, bombardinos e incluso tubas y trompas a la plantilla de este tipo de bandas que, al menos en instrumentación, apenas difieren ya de las Agrupaciones Musicales” (Asencio Cazorla, 2012). No obstante, y en contraposición a esta afirmación, a pesar de la realidad candente de la inclusión de este tipo de instrumentación, el número de acordes de trompetas, bombardinos y fliscornos, además de ser un número muy por debajo de la voz principal, la corneta, propicia la creación de un estilo diferente, pero ni tan alejado de las formaciones puras de cornetas y tambores, ni tan cerca de la música de agrupación musical.  Con respecto a la composición, hay nuevas formas y estructuras rítmicas que, junto con la incorporación de nuevos instrumentos, “abre nuevas vías de trabajo ya que hay nuevas formas melódicas con las que se pueden desarrollar nuevas formulas rítmicas” (Bernabey Albert, p. 3).

BANDA NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO (HUELVA)


Actualmente, en la organización de una banda de cornetas y tambores nos encontramos con el cabo de cornetas, cabo de tambores y el director musical. El cabo de cornetas es a la vez cabo de banda y, por lo tanto el responsable de la misma. “En las funciones atribuidas tradicionalmente al cabo se encontraban la organización de la banda y la dirección de los ensayos. En las procesiones, efectuar la marca de las señales visuales y auditivas para empezar a tocar, decidir el orden de las marchas e interpretar las partes a solo”. A veces, también elaboraba arreglos de las piezas, “inventaba piezas nuevas, o derivadas de las existentes” (Vallés del Pozo, 2007, p. 132).
El cabo de tambores tiene funciones similares al cabo de cornetas e improvisa a la caja durante largos intervalos de tiempo. El director musical “se ocupa de la preparación del repertorio, de la instrucción básica de los componentes en aspectos de lenguaje musical, realiza los arreglos necesarios en las piezas, si es el caso, y en ocasiones compone” (Vallés del Pozo, 2007, p. 133).
Con respecto a su posición, “habitualmente formaban en filas de a tres o cuatro según el número de componentes, primero cornetas y después tambores, precediendo en posición central el cabo de cada una de las secciones, a veces con el segundo solista” (Vallés del Pozo, 2007, p. 142). Sin embargo, en formaciones con un alto número de componentes, la disposición de los mismos suele hacerse en filas de cinco, con una formación donde las primeras filas son ocupadas por músicos de la primera voz de corneta y solistas. Tras estos, el acompañamiento armónico de trompetería, si lo hay, y seguido la segunda y tercera voz de corneta, además de los tambores y bombos que se colocan al final de la formación.
Unas piezas que son interesantes de nombrar son el Himno Nacional y la Marcha Real que “son las únicas obras instrumentales que por tradición tienen asignado un momento concreto en los desfiles” y “se interpreta una de las dos en cada apertura y cierre de procesión” (Vallés del Pozo, 2007, p. 285). Las dos obras son las mismas con algunos cambios. En el caso de la banda de Cornetas y Tambores:
Las características de las cornetas no permiten hacer sonar la melodía exacta del himno, de manera que los intérpretes optan por una solución entre las dos posibles: tocar la melodía, con ciertas modificaciones en los sonidos que no se pueden emitir, o bien tocar una elaboración basada en la parte correspondiente a las cornetas en la versión oficial para banda completa. Este último resultado es lo que más comúnmente recibe el título de Marcha Real (Vallés del Pozo, 2007, p.285).


En cuanto a las marchas que denominamos “clásicas” y aquellas que denominamos “modernas”, la diferencia es significativa. Así, en los años 20 apareció Alberto Escámez López, músico militar linarense, que fue el creador de la marcha procesional. Hasta este momento, las bandas de cornetas y tambores interpretaban marchas militares simples acompañando a las sagradas imágenes. Sin embargo, “Alberto Escámez fue el primero en componer marchas exclusivamente dedicadas a la Semana Santa, de carácter procesional y con una novedosa estructura a 4 voces, nunca antes vista hasta la fecha” (Asencio Cazorla, 2012). Es interesante nombrar algunas de sus marchas que se siguen tocando en la actualidad como son Cristo del Amor, Virgen de la Paloma o Evocación

MARCHA "CRISTO DEL AMOR"


Sin embargo, en la actualidad, las composiciones musicales para cornetas y tambores difieren en la forma y sonoridad de las composiciones clásicas. Compositores como Manuel Jesús Guerrero Marín, director musical de la Banda de CC y TT Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, Isaac Gómez Jiménez, compositor de la conocida marcha “La Valiente”, así como otros tantos compositores de marchas procesionales famosos en la actualidad hacen que podamos ver una clara evolución en cuanto al tipo de marcha si comparamos sus composiciones con las de Alberto Escámez.

MARCHA "LA VALIENTE"


En estas dos últimas audiciones es posible comprobar la diferencia tan significativa entre una marcha clásica y una moderna. La primera interpretada únicamente con cornetas y tambores y, la segunda con una instrumentación más variada, además del estilo, que es totalmente distinto. No obstante, a pesar de esta evolución, hoy en día conviven tanto marchas clásicas como modernas, con un apartado del repertorio de las bandas dedicado especialmente a las composiciones clásicas, por lo que quizá, en vez de cambio o evolución, podríamos estar hablando de un nuevo estilo añadido al ya existente y que nos hace cuestionar la calidad diferencial entre uno y otro. En este sentido, en una entrevista realizada a Antonio de los Santos Flores, fundador de la Banda de CC y TT Cristo de la Expiración y de la Banda de CC y TT Virgen de la Salud, ambas de la ciudad de Huelva, nos indica que “Las composiciones actuales quizá sean de mayor calidad en cuanto al contenido de las voces instrumentales que las componen, pero no por ello van a desplazar a las anteriores, ni mucho menos. Las antiguas perdurarán siempre y la mayoría de las actuales tienen una vida efímera, como se demuestra año a año en los repertorios de las bandas”.
Preguntado por el estilo que mejor defiende la Semana Santa, en la que unos piensan que hay que mantener la tradición de lo clásico y otros son de la opinión de “renovarse o morir”, de los Santos afirma que “eso de renovarse o morir vale en otros aspectos de la vida. En Semana Santa hay cofradías con la misma idiosincrasia  desde su fundación hace ya varios siglos, y con respecto a las bandas ahí tienes como ejemplo a la Centuria Macarena, que sigue fiel a sus principios y no cambia ni un instrumento, sólo cornetas y tambores. Además, año tras año siguen montando marchas en base a su estructura musical y un grave también de corneta, siempre con el corte clásico. Sin lugar a dudas este corte es el que mejor define a la música de la Semana Santa, puesto que lo escuches en la época del año que quieras, por lo menos en mi caso, mi mente se transporta y veo venir un Paso de Misterio andando”.
En relación al repertorio que solicitan las hermandades en la actualidad, unas con un corte más clásico y otras con un corte más moderno, algunos defienden que esto se debe a la seriedad –o no- de la hermandad en cuestión, poniendo de esta forma en entredicho la seriedad de la misma por el tipo de música que demandan. En respuesta a esta cuestión, de los Santos indica que “los repertorios de las marchas hoy día lo eligen, normalmente, las Juntas de Gobierno en Cabildo. Cuando una Hermandad dispone de un repertorio más clásico o, como dices, más moderno, porque si me dices aflamencado entonces ya me estás diciendo qué tipo de persona elige esto para una Cofradía, en mi opinión alguien que no tiene ni idea, se debe al corte de Cofradía que sea, bien de barrio, bien de centro, como los cofrades las solemos catalogar. Loque verdaderamente debe prevalecer es qué tipo de Cofradía y corte tiene pues, hay hermandades de centro  con corte serio y sin embargo, la banda que lleva sabe qué repertorio debe interpretar. El mejor ejemplo que hay en esto es la Hermandad de la Amargura de Sevilla con la banda de las Tres Caídas de Triana”.
En relación al tipo de marchas, estas bandas interpretan, principalmente, dos tipos de composición: marchas ordinarias y marchas procesionales. En el caso de la primera, Vallés del Pozo (2007, p. 292) indica que estas marchas son:
(...) interpretadas en el trayecto desde la sede de la cofradía hasta el lugar de partida del cortejo, y del mismo modo al regresar a la sede una vez finalizada aquélla. Las bandas avanzan entonces en marcha ordinaria, lo que significa que el tempo es rápido, equivalente a un valor aproximado de metrónomo de negra 108, en compás de cuatro por cuatro. En estas ocasiones se hace más evidente el carácter militar de la música de Semana Santa. La dinámica fuerte y enérgica es la que corresponde a este tipo de marchas.

MARCHAS ORDINARIAS "POPI" Y "PLUMAS POR SEVILLA"


En el caso de las marchas procesionales, según lo descrito por Vallés del Pozo (2007, p. 297):
En la puesta en escena el acompañamiento musical se torna más pausado. Las piezas procesionales se distinguen de las de marcha ordinaria principalmente en el tempo empleado en su interpretación. Aunque existen obras específicas para ambas situaciones, algunas se utilizan indistintamente puesto que el carácter grave del ambiente, que se pretende intensificar con la música, se consigue a veces simplemente con la modificación de la velocidad de las marchas.

MARCHA "AHÍ QUEÓ" DE LA BANDA DE TRES CAIDAS DE TRIANA (SEVILLA)



Bibliografía y fuentes consultadas
-      Asencio Cazorla, J.L. (2012). “Historia de la música procesional (II): Bandas de Cornetas y Tambores”. Publicado en su blog. Consultado el 28/06/2013 en:
-      Bernabeu Albert, S. “Las bandas de cornetas y tambores como acompañamiento musical de las sagradas imágenes”. Real Cofradía de San Pedro Apóstol. Yecla. Consultado el 28/06/2013 en:
-      Vallés del Pozo, M. J. (2007). Tesis doctoral. Prácticas y procesos de cambio en la música procesional de la Semana Santa de Valladolid. Universidad de Valladolid. Facultad de filosofía y letras. uvadoc.uva.es/bitstream/10324/54/6/TESIS08-090320.pdf
-      http://www.patrimoniomusical.com/artescamez.htm (Consultado 28/06/2013)
-      http://www.amigosdeesencia.com/ (Consultado 28/06/2013)
-      Entrevista a Antonio de los Santos Flores. (Realizada electrónicamente el 27/06/2013).

Referencias documentadas (fotos y vídeos)
-      Foto: www.saluddehuelva.com (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=68m7tezFKjo (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=zCAODmcTWpE (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=9IadITp1Qxc (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=hWgEucWY68w (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=B-CsaN5aDvU (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=zvr3yyv-wqk (Consultado 29/06/2013)

Además, recomendamos el visionado de:
-      http://www.youtube.com/watch?v=XxJettPAFG4 (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=uHhZqf0J_Qw (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=QqxEtOlhdpY (Consultado 29/06/2013)
-      http://www.youtube.com/watch?v=EJjfkFqUe3k (Consultado 29/06/2013)

Autores de la entrada
Sara Bellido Fernández (saraferbe@hotmail.com)
Rubén Gómez Romero (RubenSgrH@gmail.com)

La Trompa Alpina

En el transcurso de la historia, la trompa alpina cayó casi completamente en el olvido. Con el romanticismo en el siglo XIX, el folklore y el turismo, la trompa alpina vivió su renacimiento y se convirtió en símbolo nacional.





Como Digeridoos, trompetas de bambú o madera y trompas de madera africanas también, las trompas alpinas forman parte de los instrumentos de viento-madera. La trompa alpina fue documentada por primera vez a mediados del siglo XVI en Suiza por Conrad Gesner.


La trompa alpina fue mucho tiempo una herramienta de los pastores. Sirvió para llamar las vacas del pasto al establo, cuando fue el tiempo de ordeñar. Un imagen de 1754 muestra como un pastor motiva las vacas tocando una trompa alpina – para que ellas vayan por el camino.
Sobre un imagen de cristal de Emmental de 1595, la trompa alpina se toca para tranquilizar las vacas mientras son ordeñadas. Tocar las trompas alpinas por la noche también es un tema tradicional en el arte. Eso sirvió como oración y se hizo sobre todo en los pueblos reformados en Suiza.
La función principal de la trompa alpina fue seguramente la comunicación con los vaqueros de los pastos de alta montaña colindantes y también con la gente en la valle.
Una trompa alpina se puede escuchar desde unos distancia de 5 a 10 kilómetros – depende del paisaje.
Como se había trasladado la fabricación del queso de los pastos de alta montaña en las lecherías de los pueblos, la trompa alpina se hizo más desconocido alrededor de 1800.
Tampoco en las fiestas tradicionales se escuchó la trompa alpina, es la razón por la que el Bernés Niklaus Schultheiss de Mülinen dejó en el año 1820 de fabricar trompas alpinas y las distribuyó entre músicos dotados.

Bien es verdad, que la trompa alpina había perdido más o menos su función inicial en las montañas pero en cambio ella ganó los corazones del público como instrumento de música. Así se volvió a asombrar a los turistas y a un símbolo de Suiza.

EJEMPLO SONIDO TROMPA ALPINA    



Instrumento de metal de madera

La tonalidad con la cual una trompa alpina puede ser tocada depende de su longitud. En Suiza la trompa alpina FIS/GES es la más utilizada. Esta trompa alpina tiene una longitud de 3,5 metros. A pesar de su método constructivo, la trompa alpina es muy difícil de tocar. Pues todos los otros instrumentos de metal se les han desarrollados (agujeros, pistones) al correr del tiempo, pero la trompa alpina posee hasta ahora su forma inicial. Para los músicos la trompa alpina pertenece a los instrumentos de metal, aunque este instrumento está fabricado de madera; su manera de tocarla se parece mucho a los otros instrumentos de metal.
En tiempos pasados la longitud del abeto decidió la altura del tono fundamental. Hoy en día hay trompas alpinas hechas a medida que permiten ponerse junto con otras trompas alpinas de la misma afinación. 


Fabricación de las trompas alpinas

Aunque se cambian el uso y la actuación en los siglos XVI y XX, la forma de este instrumento no se cambió principalmente. La trompa alpina hoy siempre es un largo tubo cónico que está torcido al final como un cuerno de vaca. Hasta el 1930, que se utilizaron pinos encarados torcidos para la construcción de las trompas alpinas. Como esta madera alpina crece lentamente, los añilos anuales están muy cercas.

Los troncos son cortados y ahuecados y después juntados. Los productores actualmente utilizan maderas diferentes como fresno o materiales extraños: así existen también trompas alpinas de carbón.

Se cambió además la tecnología de obras, mientras partes, una por una, se están pegando y después es el tallado en forma. Los dos métodos necesitan el mismo esfuerzo de trabajo manual.
Más de 70 horas dura la fabricación con el gubia, hasta el espesor del instrumento tiene de 4 a 7 milímetros. Las partes ahuecadas y pegadas están fijadas con aros. El precio de este instrumento ronda entre 1000 y 2500 Euros.


FABRICACIÓN


Desde hace más o menos 100 años, una boquilla ayuda al músico a tocar la trompa alpina y de controlar los sonidos para mejorar los resultados. Según la tensión de los labios, nacen sonidos diferentes. Para tocar los sonidos diferentes, hay que formar los labios y la lengua en una manera distinta. Quiere decir que sobre todo los labios son muy reclamados. 


Existen varios registros de trompas alpinas:

Registro   Largo
ES             4,05 m
E               3,89 m
F               3,68 m
Fis/Ges      3,47 m
G               3,27 m
Gis/As        3,09 m
B               2,75 m
C               2,45 m



La trompa alpina como instrumento

La asociación de los cantaores a la tirolesa a cual las trompas alpinas pertenecen, cuenta hoy unos 1800 miembros – tendencia al alza. En Suiza hay muchos festivos donde la trompa alpina tiene su entrada en escena.

Además las trompas alpinas se conocen también en la música clásica como en la sinfonía pastorella de Mozart y en la Parthia auf Bauerninstrumenten de Georg Druschetzky. A veces se utiliza la trompa alpina en el Jazz o en varios experimentos de la música moderna. 


EJEMPLO TROMPA ALPINA – MOZART




El grupo suizo Kerberbrothers Alpenfusion ha escrito dos piezas donde la trompa alpina tiene su parte. Alphornblues y Geierwalli.
En 2004, Daniel Schnyder, un compositor suizo, escribió el “concierto para trompa alpina y orquesta”.


EJEMPLO TROMPA ALPINA – Daniel Schnyder   


La trompa alpina más larga tiene 47 metros. Esta trompa alpina no se puede tocar, pero se puede dividir en partes y se puede hacer una trompa de hasta 14 metros de largo, la cual tiene -  comparada con una trompa alpina normal de 16 sonidos - 64 sonidos.



Músicos de la trompa alpina establecen un récord mundial

En una altitud de 3089 metros en el mar, 508 músicos han establecido el récord mundial, el 17 de agosto de 2013. La obra tocada fue compuesta especialmente para este evento por Gilbert Kolly. Un problema que surgió fue que una agrupación tan grande no puede ser vista por el director de orquesta. A parte de eso, el proyecto salió bien.


EJEMPLO TROMPA ALPINA – RECORD MUNDIAL





Hace sonar la historia de la melodía


“Las melodías de la trompa alpina no suenan ellas mismas, son los músicos que las hacen sonar. Como los compositores están deliberados de “construir” las melodías para que sean lógicas, de pulirlas hasta que sean bien formadas como poemas, es el encargo de los intérpretes de tocar las notas y las melodías para que sean comprensibles al público.
La música sólo en la partitura está muerta. Solamente los intérpretes la pueden despertar en vida. Solamente a través de los intérpretes se forman imágenes y cuentos en la mente del público y se forma un poema!”



Autora de la entrada
Patricia Oberer


Referencias documentales (fotos y videos):

PARA CITAR ESTA ENTRADA:
OBERER, P. La trompa alpina. Postmusicas, vol. III, 2013.




Flauta y tamboril. Gaita de Huelva, gaita rociera, gaita andaluza

El tamborilero de las tierras de Huelva con la gaita y el tamboril, la flauta y el tambor, festeja y celebra con su música romerías, cruces de mayo, alboradas, procesiones, danzas...
La flauta o gaita de la provincia de Huelva toma las denominaciones de flauta rociera, gaita rociera o incluso pito rociero, cuando celebración y tamborilero se asocian a la Romería del Rocío, a las comarcas del Condado onubense y del colindante Aljarafe sevillano. Por extensión, esta flauta de tres agujeros acompañada de su inseparable tamboril o tambor, se expande como flauta o gaita andaluza, como flauta o gaita de Andalucía.

Gaita y tamboril de José González, "El Pollo" de Cartaya
Hermandad de la Virgen de la Peña de Puebla de Guzmán (Huelva)
Foto tomada por los autores del artículo, 2007 

La trompa alpina

En el transcurso de la historia, la trompa alpina cayó casi completamente en el olvido. Con el romanticismo en el siglo XIX, el folklore y el turismo, la trompa alpina vivió su renacimiento y se convirtió en símbolo nacional.



Las voces del carnaval de Andalucía occidental

Siempre que hablamos del argot de cualquier disciplina, arte o ámbito, nos solemos encontrar una riqueza léxica que aporta una amplia diversidad para expresarnos en cualquier conversación que tengamos sobre el propio arte o campo en cuestión. Hay miles de patrones que determinan el uso de un argot determinado, pero el mayor causante de esa diversidad suele ser el conocimiento y las tradiciones locales (si nos referimos al ámbito geográfico) y de cada comunidad.




Agrupaciones y música de Carnaval en Huelva y Cádiz. Las comparsas del XIX

Durante el siglo XIX las manifestaciones musicales eran habituales en la fiesta de Carnaval. En bailes de máscaras, calles, plazas, establecimientos públicos (cafés, restaurantes, etc.), casas particulares así como otros lugares y espacios, las comparsas, nombre genérico de las agrupaciones de Carnaval en la época, participaban en la fiesta. A éstas se les sumaban otros grupos musicales que ofrecían sus servicios (como solían hacer el resto del año) amenizando los bailes, dando conciertos o desfilando por las calles: rondallas, bandas de música (municipales y militares), coros, orfeones y estudiantinas o tunas.


La Esquila. Minas de Riotinto (Huelva)

La Esquila de Riotinto, localidad de la cuenca minera de Huelva, representa una práctica musical que toma su nombre de la esquila o campana que porta uno de sus intérpretes y que guía a los violines, guitarras, bandurrias y laúdes que acompañan el canto de hombres durante las nueve noches de la Novena a la Virgen del Rosario. Sólo el amanecer, con el Rosario de la Aurora, silenciará el rezo cantado de la Esquila. 


Huelva en Semana Santa

La Semana Santa es una de las fiestas de mayor arraigo social y cultural actualmente en nuestra provincia ya que, aparte de su relevante e inicial dimensión religiosa, comprende numerosas tradiciones y prácticas culturales y artísticas, desde la literatura a la música. Hablar de la Semana Mayor supone ocuparnos no sólo de la representación de la pasión de Cristo durante siete días, sino de todo un pueblo volcado por las calles de la ciudad, pasión, sentimientos unánimes, olor, música… Es tal la dimensión que ha ido alcanzado desde sus inicios hasta el día de hoy, que esta fiesta en nuestra ciudad ha venido a ser considerada de Interés Turístico Nacional.

 Huelva en Semana Santa

Campanilleros de Bollullos (Huelva)

La tradición nos habla de una celebración ligada en su origen a conventos y monasterios pero que, posteriormente, fue acogida por el pueblo en sus celebraciones en honor a la Virgen del Rosario. Hoy por hoy, los campanilleros se relacionan con las fiestas de Navidad en Andalucía, con canciones que anuncian el nacimiento del hijo de Dios, aunque alejados de la práctica religiosa, generando una manifestación cultural y musical propia de la celebración navideña.